Situado en el barrio de la Latina, este simpático bar tiene un ambiente relajado y muestra una de las caras de Madrid. Siempre está lleno y hay que esperar, pero los camareros hacen un buen trabajo para que te sientes rápidamente, comas, te vayas y dejes el sitio a otros. El precio varía de 20 a 30 euros por persona y se puede comer típicas tapas madrileñas y huevos acompañados de diferentes y exquisitos productos locales (plato de la casa). Está situado en la Cava Baja, 30. Una buena opción es ir en metro hasta la estación La Latina e ir caminando hasta el local.